jueves, 7 de abril de 2011

Como duele re-encender el cerebro

     Ayer, aprovechando que no tenia clases en la noche, decidí ir al cine... y apagar el cerebro. No recuerdo cuando fue la última vez que lo hice, ya que los últimos meses he visto más películas alquiladas que otra cosa.

     Así, me fui a ver Suckerpunch, al principio mi cerebro se resistió a ser apagado y veía detalles que estoy seguro mucha gente no vio y comenzó a tratar de analizar lo que pasaba por las retinas -sin mi permiso-, pero finalmente se rindió al 3D, la música trepidante y las niñas con faldas pequeñas y armas grandes.

     Debo decir que me pareció excelente, los efectos estuvieron increíbles, las actuaciones fueron bien logradas, el hilo conductor fue llevado con maestría y el final no tiene precio. Me quedé viendo los créditos hasta el momento que se encendieron las luces y comencé a caminar hacia la puerta de salida. (Vale la pena recordar que tenia apagado el cerebro).

     El recuerdo del imaginario de la película se mantuvo conmigo mientras bajaba las escaleras y caminaba hacia el auto, el problema fue al sentarme y manejar a casa... Mi cerebro comenzó a despertarse y sentí más dolor que el tío que gritó 'arriba el barça' en el Santiago Bernabeu.

     Si van a ver esta película esperando una dosis de narrativa audiovisual, personajes tridimensionales, suspense o simplemente trama... les va a doler y mucho. El apartado gráfico es muy bueno pero aparte de eso, nanai.

     Me gustaría saber cómo hizo el director para lograr que las niñas -que se veían más viejas que el papel que representaban- no mojaran de baba los chromas, con esas bocas eternamente abiertas, que más que sexys les daban aspecto de fronterizas.



     Incluso he llegado a pensar que Yukito Kishiro debería pedir regalías, ya que Gally, su personaje de Gunnm es la única fémina que ha mantenido la boca abierta por más tiempo que estas niñas.

     La historia -porque la había- era de lo más simple y para colmo de males, todo estaba tan telegrafiado que era imposible no saber lo que iba a ocurrir en la siguiente secuencia.

     Incluso una de las interpretaciones -que no actuaciones- que más me gustó fue la de Scott Glen, era destruida, arrastrada por el piso y enlodada completamente al final de la cinta.

     ¿Se la recomendaría a mis amigos? A algunos, a los que se que el apartado gráfico les gusta -y les diría que apagar el cerebro es importante-.
   
     A pesar de eso, estoy seguro que a muchos les encantará e incluso se sentirán un poco confundidos con ella, total, no todo el mundo tiene la opción de apagar el cerebro, en especial los que nunca lo han encendido en su vida.

     A final de cuentas comprendí por qué del nombre "Suckerpunch"

     Primero: Por las acciones 438% altruistas de la protagonista.

     Segundo: Porque pagué por verla... Nunca un título de una película me había hecho sentir un Suckerpunch tan en carne propia.


ACTUALIZACIÓN


     Esto fue lo último que dijo Giovanni Fazio en su reseña de la película el día de hoy:


     "The only sucker in "Sucker Punch" is the person who bought the ticket."

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