Mostrando entradas con la etiqueta dibujos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta dibujos. Mostrar todas las entradas

viernes, 15 de agosto de 2014

Satoshi Kon, el mangaka.

Por: Rolando José Rodríguez De León, Ph.D.


        Cuando se piensa en Satoshi Kon, la gran mayoría de los aficionados al anime rememoran sus películas, serie de televisión o su último corto, pero muy pocos conocen su faceta de mangaka o —en buen castellano— dibujante de cómic.

        Tal vez sea porque brilló con tanto esplendor en el mundo del anime a nivel nacional e internacional, que opacó sus trabajos previos, no lo sabemos.

        Es lógico que los hispanohablantes conozcamos poco sobre sus mangas. Hasta hace menos de dos año atrás, "Regreso al mar" (Kaikisen, 1990) publicado por Planeta DeAgostini Cómics en España, —hace ya más diez años— había sido una de las pocas impresiones en castellano de sus obras.

        Esto cambió hace poco, después de su muerte tanto en Japón como en el extranjero se han hecho reimpresiones de los mangas que otrora publicase y por supuesto, España no se ha quedado atrás.

        Ya salió en el 2013 una nueva tirada, de Regreso al mar con portada dura (cartoné como le dicen por esos lares), también de la mano de Planeta DeAgostini. Es la revisión del mismo publicado en 1999, como tomo en Japón.

Regreso al mar, de la biblioteca del autor.



        Adicionalmente imprimieron "Historias cortas de Satoshi Kon" un compendio de quince cuentos, también con portada dura y que ilustra el camino previo a convertirse en animador.

Historias cortas de Satoshi Kon, de la biblioteca del autor.

        Por si fuese poco, Dolmen Editorial sacó el libro "Satoshi Kon: Superando los límites de la realidad" un compendio de ensayos cuyo corpus abarca las creaciones para el cine y para la publicación impresa de tan admirado animador y mangaka.

        Satoshi Kon nos dejó muy pronto, su cáncer lo arrancó de este mundo en menos de cuatro meses y esa pérdida en la industria del anime se hace sentir. Desde su desaparición física no se han vuelto a crear —desde nuestro punto de vista— animaciones con una fábula profunda, trazo sobrio e historias maduras que hagan pensar al público y recapacite sobre su mensaje.

        Es el trazo del mangaka que vemos reflejado en sus animaciones, limpio, perfeccionado con el tiempo y maduro. Sus storyboards son prácticamente un manga con lineas señalando los movimientos de cámara, esos que se falsean en las animaciones.

        El nivel de detalle con el que trabajó sus historias queda plasmado y se hace evidente. Dichos trabajos son un poco más difíciles de apreciar, usualmente acompañan versiones para coleccionista de sus animaciones —con precios elevados— o por venta directa de la tienda en línea que, muy de vez en cuando, pone rarezas del autor en venta.
Hojas variadas del storyboard de Perfect Blue, de la biblioteca del autor.

        Por una parte es emocionante que dichos tomos estén a la disposición del público que admiró sus animaciones y que sirvan para tener una mejor idea de su trayectoria. Por otra es triste que muchas de estas cosas sucedan después de muerto el autor, tratando de sacar provecho de su fallecimiento y que esto despierta —para bien o para mal— el interés del público por sus creaciones.

        En lo personal es algo un poco duro, se está feliz de poder tener sus mangas en nuestro idioma, pero a la vez, saber que no será posible ver nuevas historia hechas por él es algo que nos entristece.  

        Hace unos pocos meses, salió a la venta en el mercado español su colaboración con Mamoru Oshii "Seraphin: 266,613,336 alas" (Seraphim: 2-Oku 6661-Man 3336 no tsubasa, 1995) —guión de Oshii dibujos de Kon— ¿O era al revés?…

Seraphim 266613336 Wings; versión japonesa, de la biblioteca del autor.

        Para los que no conozcan la trágica historia que envuelve a Seraphin: 266,613,336 alas la cosa va así. Al inicio Oshii hizo el guión y para los que han visto sus películas, sabrán que esto significa grandes cuadros, paisajes eternos (en duración) y personajes en conflictos con ese entorno. Kon por otro lado era de tomas cerradas, conflictos internos y desarrollo de la acción a base del crecimiento del personaje; agua y aceite.

        La serialización nunca se terminó por problemas entre los directores, pero si llegan a ver el tomo, se darán cuenta perfectamente de dónde inicia el guión de Oshii y dónde el de Kon.

        Seraphin: 266,613,336 alas salió por vez primera en España en 1994 editado por ustedes ya saben quién, y ahora en mayo de 2014 Planeta DeAgostini nos trae la reedición.

        Ya contábamos con una copia del mismo en japonés, enviada por un amigo Nipón junto con el conmemorativo. Sin embargo, no puedo esperar a tener el ejemplar en castellano que se encuentra al otro lado del charco, gracias a mi buen amigo Ángel Luis. Esperamos tenerlo pronto, ya sea que alguien se de la vuelta por allá y nos haga el favor de traerlo o conseguir más libros para enviarlos por correo.

Kon's Memorial, de la biblioteca del autor.

        Nos queda la esperanza de que títulos faltantes, como "Opus" (1995) y "World Apartmenth Horror" (Warudo apatometo hora, 1991)  sean también retomados por editoriales, impresos en nuestro idioma para el disfrute de la comunidad hispanohablante a ambos lados del Atlántico.

domingo, 15 de junio de 2014

El atrayente mal llamado “estilo manga”

Por: Rolando José Rodríguez De León, Ph.D.




"El talento innato no es algo que crezca o se multiplique, pero la técnica
si va fermentando gracias a la repetición y el entrenamiento."

Satoshi Kon

—Publicado en la edición de
Regreso al mar, 1999.
Editorial Bijutsu Shuppan.— 
Traducción en la versión en español.
Planeta DeAgostini, 2013.


  Ahora, cuando el manga está de moda en Occidente, muchas personas, tanto jóvenes como adultas, están expresando su deseo e intención de aprender a dibujarlo.

  Algunos tienen la idea de que presentar personajes con cabello ‘tipo erizo’, ojos grandes y poses de acción es dibujar ‘manga’; otros, que si dibujan similar a alguna animación japonesa el reconocimiento y prestigio les acompañará.

  Para ayudar a que esos sueños se conviertan en realidad, les proponemos analizar el estilo de cuatro artistas, japoneses contemporáneos Junji Ito, Kenji Tsuruta, Mamoru Oshii y Naoki Urasawa.




  De seguro notaste que los cuatro estilos no se parecen mucho entre ellos y que ninguno de los personajes tenía cabello tipo erizo u ojos grandes.

  Ahora observemos éste:

  Sé que has reconocido al Snoopy de la izquierda, pero el dibujo de la derecha también lo es. Así lo dibujaba Charles Schultz en 1950 cuando inició su serialización; no obstante cuarenta y seis años más tarde su personaje ni siquiera corre como los perros. 

  El caso de Andrea Alejandra Soto es emblemático: probablemente se inició dibujando ‘manga’, su técnica fue afinándose aunque hoy sean visibles, las huellas de su pasado. 



  Aquí es donde deseamos llegar: El estilo de dibujo es propio a cada persona, se va conformando y definiendo en el transcurso de años de trabajo, y evoluciona con la práctica. Schultz fue afinando, ganando experiencia y desarrollando su estilo hasta la versión que vemos en nuestros días. Es decir, que ambos, Schultz como Soto han logrado un estilo propio que nadie pone en duda.

  Nuestra opinión es que el manga solo se hace en Japón, esa es la palabra que los nipones usan para decir ‘cómic’, así como en España se utilizó tebeo, en Panamá y El Salvador paquín y en algunos países de Suramérica, historieta. Sin embargo, la fama de las animaciones japonesas les impuso el nombre designando el supuesto estilo.

  Como forma de iniciarse en el dibujo, el manga puede ser tan bueno como cualquier otra, siempre y cuando la persona tenga deseos de aprender y sea constante en la práctica. El llegar lejos con el estilo erróneamente llamado ‘manga’, no te hace diferente de las otras diez millones de personas o tal vez más, que lo dibujan en todo el mundo, pero tu estilo propio si. Es por eso que recalcamos la importancia de crear el estilo propio de dibujo y liberarse de los estereotipos reinantes. Revisa los dibujos de Albert Uderzo, Mamoru Oshii, Roberto Fontanarrosa o Katsuhiro Otomo y te darás cuenta de que el cómic, sea cual sea y donde sea hecho, está conformado por dos partes, por un lado, el guión o la historia y por otro, el estilo que cada dibujante aporta.

  Si tu forma de dibujar no te separa del resto, entonces la historia que cuentas tiene que valer la pena, ser atractiva, interesante y que muestre tu creatividad. Puedes tratar sobre los problemas que aquejan a la sociedad, como lo hizo Paco Roca en “Arrugas”, recrear eventos pasados como en “La guerra de las trincheras” de Jacques Tardi o incluso decidirte por la fantasía erótica como “El click” de Milo Manara. 

  Nuestro punto de vista es que, si bien el ‘estilo manga’ funciona con ciertas historias, este no puede ser extrapolado a todas. Es imposible imaginar “Los Borgia” de Jodorosky y Manara, “Druuna” de Eleuteri Serpieri o “El Eternauta” de Oesterheld y Solano dibujado con el ‘estilo manga’ en lugar del aportado por cada uno de los artistas, de otra forma perderían demasiado. Un guionista que piense en una historia sobria, dramática o realista, desea un dibujo más preciso o menos comercial.  Tampoco funciona copiar una historia cambiando los personajes, locaciones y nombres, hay infinidad de narraciones malamente plagiadas de Dragon ball cuando estuvo de moda y recientemente está sucediendo con One piece. Si tu mayor habilidad es dibujar, siempre puedes encontrar historias o guionistas con trabajos originales y atractivos. La ventaja de nuestros tiempos es que la internet te permite encontrar guionistas o dibujantes; dependiendo de cual es tu fuerte. Trabajar a distancia nunca fue tan fácil, publicar en línea o participar en concursos internacionales es ahora un paseo en el parque. Es la nueva forma de ser descubierto, si tu creación es de calidad.

  Ahora sal, comienza a trabajar en tu estilo propio, libérate de las ataduras comerciales y define tus obras como lo que eres, una persona con un dibujo singular.